22.06.2009
Intercambiadores de calor de gases de escape con unidades de limpieza automáticas
Según las necesidades del cliente, las unidades de recuperación de calor premontadas pueden adaptarse a los requisitos específicos de la planta de cogeneración.
En un proyecto ejecutado en Rusia, se instalaron intercambiadores de calor de gases de escape con unidades de limpieza automáticas de las superficies de calefacción. Dichos intercambiadores están ubicados detrás de los motores que funcionan con aceite pesado (HFO).
La potencia térmica del intercambiador de calor está adaptada a la demanda de calor de la instalación y asciende a 1 MW con una temperatura de salida de 155°C y una sobrepresión de servicio máxima de 16 bar.
Cuando se producen oscilaciones en la demanda de energía térmica, la potencia térmica del intercambiador se regula de forma pertinente a través de una válvula reguladora de gases de escape, sin que se vea afectada por ello la potencia eléctrica del motor. De este modo se garantiza la eficiencia de la instalación con cualquier carga de funcionamiento.

Puesto que el aceite pesado que sirve de combustible presenta un contenido en azufre relativamente alto, debe evitarse la generación de condensado agresivo durante el funcionamiento, ya que ello puede dañar el intercambiador de calor y las tuberías posteriores. En este caso, se ha minimizado la posibilidad de que se genere condensado por medio de un circuito de mezcla. En el circuito de mezcla no sólo se ha elevado la temperatura de retorno al intercambiador sino que existe además la posibilidad de regular la temperatura de salida al consumidor.
El control integral del intercambiador, del equipo de seguridad necesario y de las válvulas de bypass se lleva a cabo a través de un armario de distribución con APROVIS Controlling System (ACS), el cual a su vez se comunica con la unidad de mando del motor.
El tipo de combustible utilizado —aceite pesado— también ensucia de forma considerable las superficies transmisoras de calor. Por este motivo, el cliente decidió instalar una unidad de limpieza in situ de las superficies de calefacción. Cuando el motor está en marcha, estas superficies se van limpiando evitando con ello en gran medida que la suciedad afecte a la transmisión térmica.
La instalación de una unidad de limpieza in situ alarga los intervalos de limpieza del intercambiador de calor y reduce con ello los costes operativos así como los tiempos de parada de la instalación.
El montaje íntegro del intercambiador de calor en fábrica minimiza los trabajos y los posibles errores de instalación en el emplazamiento e incrementa con ello el nivel de seguridad de todo el proyecto.
